Empiezo nuevo libro: Emprendimiento ágil

Emprender es una pasión, no un plan para volverse millonario. Los emprendedores de verdad son esas personas que un día tienen una idea, normalmente para resolver un problema que ellos mismos han tenido que sufrir, y quieren ganarse la vida vendiendo su experiencia y conocimiento a otros. El problema es que las competencias y habilidades que hacen falta para hacer el trabajo de cada uno no son las mismas que hacen falta para poner una empresa en marcha. De hecho, a menudo no tienen nada que ver.

Ese es el motivo de que muchos emprendedores lancen su idea, se gasten sus ahorros, préstamos y recursos en ponerla en marcha y, al cabo de unos meses, terminen arruinados o decepcionados por el resultado. Sí, todo el mundo coincide en que su idea es buena pero, de alguna forma, no consiguen convertirlo en una fuente de ingresos, en un negocio viable.

Después de varios años montando empresas yo mismo y ayudando a otros a optimizar o expandir las suyas, hace un par de años pensé en reflejar en un libro el proceso básico para convertir tu idea, si te consideras emprendedor, en la semilla de un negocio. No quiero atreverme a decir tanto como una empresa completa, pero sí el primer paso para conseguirlo. Esto incluye:

  • Definir claramente la oportunidad de negocio para saber de qué hablamos.
  • Estudiar el mercado y diseñar una oferta competitiva.
  • Crear una marca consistente que sepa ganarse la confianza del cliente.
  • Diseñar el producto o servicio teniendo en cuenta lo que necesita el cliente ideal.
  • Crear un escaparate básico para iniciar su comercialización.
  • Hacer un proyecto piloto que verifique la validez de la propuesta.
  • Y demostrar que puedes facturar los primeros beneficios con una estructura pequeña que pueda ir creciendo.

En los 14 capítulos de este libro vamos a ir recorriendo todos esos pasos hasta terminar con una empresa en funcionamiento. Posteriormente nos preocuparemos de afianzarla, expandirla y consolidarla, pero el primer paso consiste, ni más ni menos, en demostrar que la idea tiene sentido, darle forma y empezar a ganar dinero con ella. A partir de ahí, en libros posteriores, veremos todas las opciones del comercio electrónico o el marketing en redes sociales, así como su contabilidad o protección legal.

El libro tiene un enfoque práctico. En cada capítulo plantearemos un objetivo concreto, veremos las técnicas para realizarlo y deberás ponerlas en práctica de inmediato. De esa manera, al terminar habrás realizado tu “proyecto de lanzamiento de empresa”  de forma progresiva.

He querido huir del esquema de emprendimiento típico que podrás encontrar en cualquier incubadora de negocios o la mayoría de textos sobre emprendimiento. Y te lo digo por propia experiencia. La mayoría empieza con una exposición grandielocuente sobre el valor de los emprendedores en el tejido social macroeconómico y bla, bla, bla. Chorradas. Luego siguen con un complejo documento en Excel en el que tienes que anotar decenas de datos sobre costes previstos, proyecciones de ventas, márgenes comerciales y cálculos de impuestos. Tonterías.

Nadie sabe cuánta gente va a entrar o salir por la puerta. La mayoría de los emprendedores se equivocan por completo en sus previsiones de gastos y cualquier plan de amortización de pagos está condenado a incumplirse desde el momento en que lo terminas. Cuidado, soy un gran defensor de las técnicas de gestión de proyecto clásicas, en cascada, con una detallada planificación de entregables, costes y recursos. Pero eso es válido cuando trabajamos en un entorno maduro, donde podemos hacer previsiones. Emprender pertenece más bien a otra categoría de proyectos que llamamos de “descubrimiento”.

Estos proyectos se caracterizan por que sabemos lo que queremos, pero no sabemos muy bien cómo hacerlo o si será posible hacerlo. Por ejemplo, inventar la vacuna contra el SIDA. Sabemos lo que buscamos, pero no tenemos ni idea de cómo será y mucho menos cómo hacerla. Hay que ir tanteando, cometiendo errores, aprendiendo de la experiencia y volviendo atrás unas cuantas veces hasta conseguir nuestro objetivo.

Por ese motivo en el libro he querido aplicar muchas técnicas de la gestión ágil de proyectos, como Scrum, Kanban o Lean Management. Por eso el título es “Emprendimiento ágil”, porque en el mundo actual, con mercados en rápida evolución y una enorme competitividad, una de las cualidades más importantes del emprendedor es saber reaccionar, adaptarse y aprovechar las oportunidades.

En el siguiente post empezaremos a hablar del primer paso, el caso de negocio.