Crítica: El Abogado del Mañana

La profesión jurídica se enfrenta a importantes retos en la actualidad, agravados por la presión económica que han creado las sucesivas crisis de los últimos veinte años. En esta obra, que podemos considerar una actualización de su éxito anterior, Richard Susskind expone sus teorías de forma detallada y, a veces, un poco repetitiva y falta de rumbo, pero siempre interesante.

A finales del siglo pasado, Susskind publicó un libro que se convertiría en un clásico de la profesión jurídica: «The Future of Law«. En aquel momento, Internet estaba dando sus primeros pasos en la vida cotidiana de empresas y personas y los avances tecnológicos se veían más en las nuevas superproducciones del cine que en el trabajo cotidiano. Suskind se adelantó a su tiempo y efectuó una serie de predicciones que, años después, se han ido revelando acertadas en su mayoría.

En esencia, Susskind defiende que la profesión jurídica se ha quedado estancada en un modelo de negocio de más de 200 años de antigüedad, en el que abogados sobrecualificados efectúan tareas monótonas y repetitivas con unos costes elevados para el cliente final. El corporativismo y las limitaciones que la mayoría de los sistemas jurídicos imponen a la práctica del Derecho es lo único que permite que ese modelo siga funcionando, porque si los clientes pudieran elegir entre pagar cientos o miles de Euros a un abogado por reclamar una multa administrativa o pagar unas decenas de Euros a una pequeña empresa de asesores jurídicos, aunque no tuviesen la formación completa de un abogado, está claro que el dinero y la eficacia serían determinantes en eliminar a los primeros del panorama económico.

La clave está en determinar si para todos los servicios que presta un bufete es necesario contratar a un abogado que haya atravesado todo el proceso académico y formal de la colegiación, hasta llegar a ostentar el título de abogado en ejercicio. Es indiscutible que la defensa criminal exige un profesional plenamente cualificado, y eso tiene un coste que debe reflejarse en las tarifas, pero gestionar pequeñas demandas de cantidad, derivadas de contratos incumplidos o reclamaciones de consumo, pueden resolverse de una forma más rutinaria. De hecho, en muchos ámbitos este tipo de controversias ya se resuelven mediante sistemas de arbitraje que, a menudo, gestionan funcionarios que no son abogados.

En los veinte años transcurridos desde la publicación de aquella obra, Susskind ha reafirmado sus creencias y las ha ampliado, proponiendo que la profesión no está aprovechando las oportunidades que brinda la continua evolución tecnológica y que, temiendo perder mercado, lo que se está haciendo es crear un resentimiento aún mayor por parte del público, que ve en la abogacía una de las pocas profesiones que se resisten a renovar sus planteamientos, incluso en tiempos de crisis.

Esta revisión de su obra anterior, titulada «El Abogado del Mañana«, disponible en castellano gracias a la editorial La Ley, propone tres grandes «motores del cambio» que deben llevar a una re-estructuración de la profesión:

  • El desafío «más por menos», que consiste en la demanda de los clientes por obtener un servicio más completo y eficaz por menos dinero.
  • La liberalización del sector, con la entrada de nuevos actores y operadores jurídicos que no se ajusten al perfil clásico de abogados colegiados.
  • El impacto de las nuevas tecnologías, que pueden automatizar, acelerar o incluso hacer innecesarias las tareas que antes llevaban los abogados.

Pensemos, por ejemplo, en la investigación de precedentes jurídicos en un sistema como el norteamericano, o de jurisprudencia en un sistema garantista como el español. En ambos casos, el abogado se enfrenta a la dificultad de encontrar resoluciones que apoyen su pretensión en la interpretación de la ley. El éxito o fracaso de la acción judicial puede depender por completo de encontrar la referencia adecuada. Pero si esto exigía hace años el repaso de enormes recopilaciones de sentencias en papel, que ocupaban decenas de metros de estantería en extensas bibliotecas, hoy se hace cientos de veces más deprisa con las aplicaciones que ofrecen muchas editoriales. En breve, es posible que los sistemas de inteligencia artificial den respuestas muy ajustadas en pocos segundos.

El texto de Susskind es entretenido e interesante, aunque no siempre es fluido ni fácil de entender. A veces no sabes dónde estás o si lo que te cuenta ya lo ha comentado dos o tres veces en las páginas anteriores. Pero, en general, se trata de un libro que te invita a reflexionar sobre el avance de la profesión y las alternativas de gestión y aprovechamiento de la tecnología que debemos hacer.

  • El Abogado del Mañana (2020)
  • Richard B. Susskind
  • ISBN: 978-8490209691
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