Nvidia afronta serios problemas por la crisis del Bitcoin

El año ha empezado con mal pie para el fabricante de tarjetas gráficas, que se enfrenta a una triple amenaza: la abrumadora caída de su valor en bolsa, la interposición de una demanda colectiva por engañar a los inversores y la introducción, por parte de AMD, de una tecnología de fabricación más eficiente.

Nvidia se ha beneficiado en los últimos años de un interés creciente en las tarjetas de aceleración gráfica (GPUs) por varias razones: por el constante aumento de requisitos de los videojuegos, por la utilización de sus funciones en aplicaciones de retoque fotográfico o edición de vídeo y, sobre todo, por la posibilidad de utilizarlas en los complejos cálculos que exige la tecnología Blockchain para el mantenimiento de las cadenas de datos que forman la base de las criptomonedas.

Este último factor provocó que miles de personas se lanzasen a montar complejos equipos de una potencia de cálculo descomunal, acumulando tarjetas en una misma placa, con la única finalidad de soportar el minado de Bitcoins. Esto hizo que Nvidia se lanzase a fabricar tarjetas de alta gama a toda velocidad, acumulando un inventario importante y subiendo los precios, lo que impactó de forma positiva en su valoración en bolsa.

Pero el espejismo de las criptomonedas tenía que desvanecerse en algún momento y la crisis del Bitcoin ha sido el detonante de una caída en bolsa que se ha llevado por delante el 60% del valor de la acción en menos de seis meses, pasando de los $290 que llegó a tener en Agosto a los poco más de $133 con los que ha finalizado el año.

Ahora un grupo de inversores ha presentado una demanda colectiva contra la empresa por engañarles con sus declaraciones, induciendo a movimientos de especulación que no tenían relación con el verdadero estado de la empresa. Esencialmente, Nvidia afirmó que el impacto de la bajada de ventas al sector de las criptomonedas no iba a ser tan importante como parecía, ya que los videojuegos y otras aplicaciones tenían suficiente tirón como para mantener el ritmo de ventas. Pero esto no ha sido así, como ha reflejado la evolución del precio de la acción. Si Nvidia ha perdido el 60% de su valor, también lo han perdido todos los inversores que han confiado en la empresa.

Por si todo esto fuera poco, AMD acaba de presentar dos modelos de la línea Radeon con una tecnología de fabricación de 7 nm. Un menor grosor de pista supone un menor consumo y disipación de calor, lo que hace que las tarjetas puedan funcionar con mayor rapidez y eficiencia.

¿Cuál será el futuro de Nvidia? Las aplicaciones de inteligencia artificial y cálculos complejos no se limitan al procesamiento de criptomonedas, pero está claro que ese ha sido un sector enormemente especulativo y que la crisis ha tenido un impacto mucho mayor de lo que ha querido reconocer el fabricante. Veremos en los próximos meses si son capaces de reaccionar y aprovechar la diversificación, como han asegurado.

Más información: The Motley Fool

Fotografía de Nvidia.

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