Por qué debes dejar de leer libros traducidos

Si lees alguna de las críticas y listas de libros que voy publicando, te darás cuenta que casi todos están en inglés y ninguno en castellano. ¿A qué se debe esto? Si tienes algún reparo para leer libros en un idioma extranjero, no eres el único. Te aseguro que la cara de frustración y desencanto es la tónica general en los cursos y conferencias, pero quiero animarte a que cambies de actitud en este tema por varias razones. Y todas te benefician.

No falla. Siempre que en un curso me piden algún libro para seguir leyendo y respondo con tal o cual título, la pregunta obligatoria que sigue es: “pero está en español, ¿no?”. Y la respuesta invariable es: “yo nunca recomiendo libros traducidos; lo mejor para ti es leerlos en el idioma en que se escribieron”. Dependiendo de la persona, su fuerza de voluntad y motivación, lo que sigue a continuación es un debate más o menos intenso sobre la conveniencia o no de esta práctica. Casi todos reconocen que “algún día” tendrían que aprender bien inglés, pero de la misma forma terminan diciendo por lo bajo que bueno, que de momento van a buscar algún libro en español porque lo entienden con más facilidad.

Si te sientes reconocido en esta situación, te aseguro que no estás solo y que las dudas y pegas que tengas las comparte mucha más gente. Pero mira, te digo lo mismo que a todos mis alumnos: sólo estás perpetuando una situación que te perjudica. ¿Cuántos años llevas diciéndote que “algún día” ya harás un curso y aprenderás bien? La procrastinación, palabreja que indica ese hábito de postponer las tareas pesadas o molestas, sólo funciona en nuestra contra. No hay ninguna ventaja en dejar “para otro día” lo de aprender inglés. Y voy a compartir contigo las razones por las que insisto tanto:

Primero. Tienes acceso a menos información

No podemos engañarnos. España no es un país que produzca tecnología. Las razones de esta situación podrían ser motivo de un amplio debate, pero esencialmente se deben a una tendencia política y social que prima una economía del sector de servicios y una cultura de la subvención pública a fondo perdido. Es inexplicable que España, teniendo la exposición solar y la extensión de terreno semidesértico del sur, no sea una potencia mundial en energías renovables. Pero de verdad, con patentes, no campeones de las subvenciones.

Cada cual podrá opinar lo que sea sobre sus respectivos países de habla hispana: México, Perú, Argentina o Ecuador tendrán sus propios problemas y circunstancias, pero creo poder asegurar que ninguno de los gobiernos de estos países ha propiciado la existencia de un Silicon Valley o una cultura de la innovación. Corcho, pero si en España se hace huir a los investigadores o se les deja sin fondos.

El hecho es que aquí no se produce tecnología, no se crean soluciones, no se desarrollan productos representativos en el mercado. Los países que generan tecnología son Estados Unidos, Japón o Alemanía. No España o Chile. Es lógico, por tanto, que cuando buscas un libro, un artículo o una monografía para aprender o documentarte, estén disponibles antes y en mayor número en inglés que en español.

Segundo. Eres menos competitivo profesionalmente

La competitividad no es tirar los sueldos o pedir que la gente haga horas extras sin trabajar, sino ser capaz de producir el mismo resultado a un coste menor. Eso se consigue, por ejemplo, aprovechando la experiencia o aprendiendo nuevas técnicas que te permitan ser más eficiente; por ejemplo, las anotaciones en Java.

Si te limitas a los textos traducidos no sólo es que tengas menos opciones, como señalaba en el punto anterior, es que esa reducción también afecta al contenido de lo que puedes aprender. Así que el problema no es que “me voy a conformar con ese libro de Oracle 12c que, aunque no sea tan bueno, al menos lo entiendo. Es que puede que NO haya material de lo que estás buscando. Que yo sepa, no hay libros de JUnit en castellano y es una de las técnicas más importantes en desarrollo de aplicaciones.

Tercero. Perjudica tu movilidad profesional

He dejado caer un par de comentarios que, a lo mejor, no te parecen muy adecuados en un artículo sobre inglés. La política de inversiones en I+D o las malas prácticas empresariales no es que tengan mucho que ver con el idioma, ¿no? Para mí sí, porque todo ello conforma un panorama profesional francamente malo para el profesional de nuevas tecnologías. El sueldo medio de un Científico de Datos en Estados Unidos es de $131.000, mientras que en España es de 47.000 €. Como ya discutí en un artículo sobre este tema, incluso ajustando la diferencia del coste de vida, la situación nos perjudica con claridad.

En consecuencia, dado el esfuerzo que supone formarse adecuadamente en cualquiera de estas profesiones, una buena opción puede ser la de irse a trabajar en el extranjero. Pero lo primero que vas a necesitar para eso es una buena competencia en el idioma de destino y (de nuevo) el idioma de la tecnología y los negocios es el inglés, no el catalán ni el español. No saber inglés te condena a trabajos de poca cualificación y la imposibilidad de ejercer eso que ya sabes hacer en otros países con mejores oportunidades de trabajo.

Cuarto. Tienes menos opciones de formación y acreditación

Lo anterior es más grave aún si sólo tienes titulaciones locales, motivo por el que tanto critico ciertas titulaciones. Aunque eso será motivo de otro artículo. Por ahora, creo que es fácil convencerte de que si vas a otro país y no puedes convalidar con facilidad tu titulación, tienes menos posibilidades de encontrar un buen trabajo.

La solución es complementar tu formación académica con dos o tres certificaciones profesionales. El problema es que muchas de esas certificaciones no están disponibles en castellano. ¿Te atrae el sueldo de un científico de datos? No hay NINGUNA certificación reconocida internacionalmente en español. Ninguna universidad, academia o centro de formación puede darte un título equivalente, por ejemplo, al de EMC, que no necesita convalidación alguna y te lo reconocen automáticamente en cualquier país del mundo.

La solución: Empieza ya mismo a familiarizarte con el idioma

La solución a todo lo anterior es muy sencilla: cuanto antes empieces, antes alcanzarás una competencia suficiente para leer con soltura este tipo de textos. Además, tienes a tu favor que la jerga técnica es fácil de entender. Al fin y al cabo un byte es un byte en cualquier idioma. Son neologismos tecnológicos que han aparecido con las mismas materias que tenemos que estudiar.

Como te decía al principio: “yo nunca recomiendo libros traducidos; lo mejor para ti es leerlos en el idioma en que se escribieron”. Y te lo digo de verdad, porque además en mi caso en comprobado que mi carrera ha avanzado mucho mejor en estos años gracias a ser bilingüe de inglés. En el momento en que lo que te importa es la información que buscas y no el idioma en que está escrita, los problemas desaparecen.

Así que vuelve a mirar esa lista de libros que te he recomendado y recuerda que, como dijo Buda: “todo gran camino empieza por un solo paso”. Seguro que te va a costar, pero no tienes que hablar inglés perfectamente mañana ni terminar el libro en una semana. Hoy sólo tienes que empezar a leerlo. Y mañana basta con que leas una o dos páginas. Así todos los días 🙂

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