Cuando la formación se convierte en mercadeo

Me llega un mensaje por LinkedIn para que me una a un proyecto llamado Clase01. Veo además, que publican una entrevista con los promotores en alguna revista de negocios y lo presentan como algo positivo para el sector, aunque yo no consigo verlo.

Hay un programa de tele-realidad llamado “Transportes Imposibles” en el que un grupo de transportistas compiten entre sí por conseguir contratos de mudanza y traslado de enseres. Hay dos partes en el programa: la subasta, que es cuando los protagonistas pujan por conseguir los contratos, y la aventura, que cuenta las dificultades que atraviesan para cumplir los encargos.

20160407-clase01En la fase de subasta ves que entre ellos se desarrolla una competencia feroz, no sólo por conseguir el trabajo sino también para desbancar al resto. Pensamientos como “voy a bajar 100 más, para que fulano no pueda cubrir el combustible” son habituales. No tienen nada que ver con el servicio al cliente o con la calidad del transporte, sino con tácticas de mercadeo barato y regateo en donde los protagonistas reducen su margen de beneficio hasta niveles ridículos, que comprometen la viabilidad del negocio, con tal de tirar al de enfrente. Esta es exactamente la sensación que tuve al estudiar la propuesta de Clase01 y la razón por la que me di de baja a los dos días.

En principio la idea tiene elementos positivos: un listado de formadores en el que éstos indican sus competencias y, si quieren, el rango de precios en el que trabajan, para que las empresas que lo necesiten puedan contactarlos. Teniendo en cuenta que la profesión de formador carece de una asociación profesional en condiciones, no hay un directorio medianamente coherente en el que una empresa pueda localizar formadores sin la intermediación de una empresa que, la mayoría de las veces, añade su comisión sin añadir valor de ningún tipo. Precisamente hace dos meses me preguntaron si conocía algo así.

Pero aunque Clase01 tiene un directorio de formadores, éste no es el núcleo de la oferta, sino una especie de “mercado de trabajo” en el que las empresas ponen sus demandas y los formadores pueden lanzar sus ofertas. Aquí es donde viene el problema. Lo que pone la empresa es un título genérico con algunas indicaciones como “curso de java en agosto” y los formadores deben lanzar la oferta a ciegas. Peor, para hacer tu oferta primero debes poner un temario público en la página y luego hacer una oferta económica. No hay ningún contacto con la empresa, por lo que el único criterio para saber lo que puedes ofrecer es imaginar por cuánto lo pedirán otros.

20160407-clase02Y es ahí donde no veo las ventajas del modelo de negocio. No hay ninguna calidad en lanzar ofertas a ciegas, sin poder contrastar con el cliente sus necesidades y el temario que quieren ver. Sólo es un mercadeo de ofertas temerarias a la baja, en la que todos luchan contra todos para ver quién lo pone más barato, mientras Clase01 se lleva una comisión por todas las operaciones y se reserva el derecho a decidir quien es digno de estar en su directorio.

La parte de protección de datos deja también bastante que desear. Cuando quise darme de baja comprobé que no hay esa opción y sólo cuando insistí por correo electrónico accedieron a hacerlo de forma manual.

Puse en conocimiento de los impulsores mi opinión en dos ocasiones por teléfono y en ambas me dijeron que el problema es que yo no entendía la propuesta de la empresa. Es posible, pero si los formadores no “comprendemos” la oferta, difícilmente habrá una continuidad a este proyecto.

Sí, los mercados de subasta existen desde hace siglos, como las lonjas. Pero son válidos para productos cuya calidad no varía con el precio. Un kilo de pescado, un kilo de oro o un kilo de patatas siguen teniendo las mismas cualidades con indiferencia de que se vendan a 5, 50, 500 o 5.000 €. Pero la formación varía mucho dependiendo de si hay margen para dedicar horas, material y recursos a realizarla. Clase01 “se jacta” de que van a por el 40% de margen que estiman que hay para recudir el precio final. Se quedan cortos. El margen de muchas academias ronda el 85% y regatean de forma miserable los recursos necesarios, trasladando toda la responsabilidad al formador de cubrir lo que no quieren pagar. Clase01 no resuelve eso, sino que mantiene la presión sobre el prestador final del servicio, el formador.

Por mi parte, prefiero no formar parte de un mercado a la baja con este modelo, aunque me temo que ideas semejantes van a proliferar. Cualquiera con un par de programadores ya se considera un empresario “start-up”, con la llave para revolucionar (otra vez) el mundo de la formación. Siguen sin darse cuenta que la clave no está en la tecnología, sino en la calidad del servicio prestado y la competencia de los profesionales que imparten el servicio. Y eso no mejora con un mercado opaco de ofertas a la baja, sin contacto con el cliente para optimizar la oferta.

5 comments

  1. Sumamente preocupante este esquema de relación profesional. No sólo atenta contra el personal que requiere la capacitación sino contra la actividad económica de quienes ofrecen capacitación ya que los imposibilita de proponer un precio justo por sus labores. Simplemente generan un medio para abaratar costos de todas las maneras posibles dejando de lado que como actividad humana posee otros aspectos ajenos al costo.

    1. Ya, Clara. Lo que pasa es que es un modelo que prolifera. Lo he visto en ámbitos como las mudanzas, los trabajos de reforma… Y ahora nos empieza a tocar en la formación. La forma de oponerse es no reír estas gracias. Vamos, ya dije en LinkedIn que yo me dí de baja en menos de 48 horas.

  2. Reproduzco a continuación la contestación que me ha dado el gerente de Clase01, ya que la ha publicado en el hilo de LinkedIn.
    “Estimado Rafael, te pido disculpas porque quizás no te hayamos sabido explicar nuestro servicio. Nada más lejos de la realidad, te aclaro varios punto:
    1.- Los Formadores en Clase01 pueden hacer público sus honorarios (visible a clientes) según la modalidad de impartición y variarlos cuando lo deseen.
    2.-Nuestro margen, lo paga el cliente y va en función de los servicios extras como la logística del curso, la gestión de la bonificación y otros cómo publicidad para el reclutamiento etc..
    3.-Nuestros clientes pueden publicar proyectos a los que los Formadores pueden presentar una propuesta de calidad, es el cliente el que elige por la experiencia del Formador, calidad de propuesta y precio, se llama libre mercado.
    4.- Los Formadores pueden tener contacto personal y/o conferencia virtual con los clientes para ajustar y adecuar su oferta formativa.
    5.-Cumplimos con la normativa vigente de Ley de protección de datos y cualquier formador puede ejercer sus derechos dándose de baja cuando quiera.
    Te ruego, si te queda alguna duda me indiques cuando te puedo llamar y lo aclaramos por teléfono, o bien si lo deseas, nuestro teléfono es 917712632. Con esto, y lo que podamos hablar, si te parece podemos dar el asunto por zanjado.
    Gracias”

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